lunes, 20 de junio de 2011

Alegoría a la brevedad de las cosas humanas

Los días pasan. Las personas vienen. Regresan. Se marchan. Por un tiempo. Para siempre. ¿quien lo sabe? Yo sigo aquí. Y por primera vez en mucho tiempo, no siento la necesidad de marcharme, aunque no haya nada que verdaderamente me retenga. Todo viene y se va, pero las sensaciones que invaden nuestros cuerpos quedan intrínsecamente marcadas a fuego, como con un cincel grabadas sobre la piedra... que solo la erosión y el tiempo pueden borrar. Los seres humanos tenemos la suerte de ser demasiado efímeros como para permitirnos el lujo de olvidar. Y he aquí la verdadera belleza "La verdadera belleza se encuentra en lo efímero e incluye la tristeza de perderla cuando desaparece".

2 comentarios:

  1. Si es la "primera vez", no puedes decir que es en mucho tiempo, me gusta el título "alegoria a la brevedad de las cosas humanas". Gracias por tu prosa.

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    1. Es el título de una poesía de Luis de Góngora y Argote.

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