jueves, 5 de marzo de 2009

Señales

Al llegar a casa apareció por mi cabeza la genial idea de que hoy era un día para escribir una nueva entrada en el blog. No sé por qué, igual que no sé el por qué de muchas otras cosas. Supongo que sería una señal. "Hoy he terminado el libro" - pensé. La señal se fue evaporando a lo largo de la tarde, como se evapora una botella de Martini en el mueble bar de mi casa. Luego la noche, Death Cab For Cutie invaden la habitación, y una tremenda nostalgia sobre sobre Leyendas Personales me invade a mí. La señal de actualizar el blog muere definitivamente. Ya no queda nada, mañana será otro día.


La noche es una de las más frías que recuerdo en un pasado no demasiado lejano, es más fría porque estar sola no ayuda a calentarla. De repente, algo ocurre: un paquete de tabaco marca Camel me llama desde el banco de piedra. Paso de largo, pero vuelvo hacia atrás. Lo cojo, lo abro y veo que que tiene 5 cigarrillos enteros y un Zippo. "Mañana se lo daré a alguien, el tabaco está muy caro". Meto el paquete en el bolsillo y sigo andando arrastrada por Robbie que no para de tirar de la correa. A los pocos instantes, saco el paquete del bolsillo, lo observo...y es entonces cuando me doy cuenta. La fotografía del paquete de tabaco es un camello con las pirámides de Egipto tras sus jorobas (más bien es un dromedario porque solo tiene una). Las pirámides de Egipto a las cuales se ha dirigido durante todo su camino el protagonista de mi libro. El desierto que tanto le enseña está ante mis ojos. Al fondo, junto a las pirámides, las palmeras del oasis... Es entonces cuando he recordado la conversación de esta mañana en una cafetería, he estado hablando sobre los viajes, sobre Egipto y mi escarabajo de la suerte..."es el recuerdo al que más aprecio tengo".


Mi libro hablaba de señales, y ahí las tengo, en una simple cajetilla de tabaco. Y es que "cuando quieres algo, todo el universo conspira para que realices tu deseo". Y mi deseo de hoy era escribir en este blog.

El famoso libro es EL ALQUIMISTA de Paulo Cohelo. Habla de señales, del alma del mundo, del amor, de que todo forma parte de una misma cosa. Habla del desierto y de los sueños y de cómo solo el que los persigue encuentra la felicidad. Habla del viento, del sol y de los viajes...y de que cada persona tiene una Leyenda Personal y el universo conspira para que encuentres tu tesoro. Habla de que existe un lenguaje más allá de las palabras, el lenguaje del mundo y quien lo habla es capaz de sumergirse dentro del alma del mismo.

Me quedo con esta cita, que hace referencia a la leyenda de Narciso. Aparece en el prólogo del libro...

"Lloro por Narciso porque cada vez que él se inclinaba sobre mi orilla yo podía ver, en el fondo de sus ojos, reflejada mi propia belleza."

2 comentarios:

  1. Sarii es genial, ya sabes a quién le tienes que prestar el libro, no? Por eso no me fui contigo por la noche, porque sabía que tendrías que encontrar la cajetilla de Camel tú sola :P

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  2. Ya sé por qué te gusta esa frase... verdad?? señalizadora?? jaja ya veo que es cierto que te la has puesto.... :)

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